
Fue un otoño tan risueño
bajo su luz delicada,
de manera incontrolada
apareció entre mis sueños
una musa muy delgada..
Y fui cautivo un instante
de otra época ya a lo lejos...
Y escaparon se mis tejos
zozobrados y galantes
a sorprendido entrecejos....
Encajes de chantillí
sobre sus senos rotundos…
Fue en sus oscuros profundos
donde mis armas rendí....
Las de un pobre trotamundos
Prisionero del pasado
atónito de grandezas.
Expositor de purezas!
Mercader por ti inspirado
que ofrece delicadezas…
fernando naranjo
14/10/09